Circulo del odio:
La naranja odia al ojo y este a la nariz y a los cachetes. Ellos vuelcan todos sus berrinches en la boca, quien descarga en el estomago. Este digiere el horrible sentimiento como puede y luego el intestino, gran contenedor y escucha, absorbe los peores insultos.
El odio avanza y se va. Eso irrita a los de afuera, que perciben que algo esta bien en el ambiente y el chisme se esparce de aca para alla. El odio en el aire se multiplica y resulta en nervios y stress... y envidia, claro.
Asi la gente se enferma y no hay nada peor, entonces entre todos se compran naranjas, para hacer jugo; y asi.