Papeles en la tormenta
Enmarcados todos juntos
en el espacio de adentro
los recuerdos miran a uno
sin atender los tiempos.
Coros desteñidos
de autoritarias emociones
van perdiendo sus colores
y ganándose el respeto
de brillantes e hiperquinéticos
jóvenes y encarcelados
retratos exacerbados
que en la jerga se conocen
como recién llegados.
Enemigos de las sobras
regodeándose alimentan
tan humana costumbre
de conservar un momento
de nostalgia o incertidumbre
o maldades y reproches
o saltos al vacío
o camas o dolores
o perfumes y verano.
Se nos doblan las rodillas
o presionamos los dientes
y en lo profundo del cuerpo
en sus perpetuas condenas
los esbozos de otro tiempo
del sol y de la luna
las tormentas y las brisas
que a veces de inconsciente
uno revisa inocente
y deslumbra una tristeza
que en seguida causa risa
y se evapora con belleza
entre la verde maleza
de esta selva solitaria.