15.8.07

claaaro, es como vos decís.


..."no es de esas minas que después de encamarte tenés unas ganas locas de decirle : "nena, ha sido un gusto haberte conocido; ahora vestite y tomátela que tengo un sueño que me muero y quiero apoliyar cruzado en la cama grande". No. La mina es un encanto. Entonces te hacés traer un vino blanco helado, pero bien helado de ésos que te duelen acá -Hugo se señala entre las cejas-. Bien helado!

-Papito!

-Porque también tenés una sed que te morís. Te has pasado todo el día en la playa, bajo el sol. Y además después de un enfrentamiento amoroso de ese tipo, si no tenés a tiro un buen vino blanco pronto, capaz que te chupás hasta el bronceador.

-La crema Nivea.

-Y ahí te sentás con la rubia -Hugo se arrellana en su silla, hace ademán de apartar las cosas de la mesita- y le entrás a dar a los mariscos, los langostinos, la langosta, algún cangrejo, con la salsita, el buen pancito. Pero tranquilo, eh, tranquilo... sin apuro. Mirando el mar, escuchando el ruido del mar. Sos Pelé. Sos Pelé.

-Aguna que otra cholga -aventura Pipo.

-Sí, señor. Alguna que otra cholga. Pulpo. Mucho pulpito.
Y siempre vino, ¿viste? Le das al blanco. Sin apuro. Ahí es cuando entrás a charlar con la mina de cosas más domésticas. De la casa. De la familia. Cuando ya no es necesario hacer ningún verso.

-Cuando ya te aflojás.

-Claro. Ese momento es hermoso."...

1 comentarios:

Anónimo dijo...

alguien que me diga de que libro es!!! MUERO por ver como sigue la historia!!!
QUE CAPO!!!